Verás. Estaba tentado de empezar esta entrada con el tópico de que la muerte es parte de la vida.
Y, no, la muerte es muerte y la vida es vida.
2025 se muere, y con él mi compromiso de escribir una entrada diaria en LinkedIn y en la Newsletter que recibís los que estáis suscritos.
En este día 31, bisagra como el bifronte dios Jano mirando a 2025 y también a 2026, en el umbral de todas las posibilidades, reflexiono en voz alta si eso es lo que quiero hacer.
Creo que sí.
Pero desvarío, disculpa.
El caso es que siento la muerte y la vida a la vez.
Mueren 365 escritos y algo nuevo va a nacer.
Va a nacer mañana y si quieres seguirlo aparecerá en la Newsletter de una nueva idea que acaba de nacer.
En LinkedIn apareceré cada 7 o 15 días. En esta nueva Newsletter más.
No sé cuanto, pero más.
Así que si has desayunado este año con mis entradas, te estoy muy agradecido. Mucho.
Si quieres seguir haciéndolo suscríbete a la Newsletter que aparecerá mañana.
Estos escritos han sido parte del sentir de la vida.
Han sido un latido constante que ha motivado el día, la semana, el mes… el año.
Me ha gustado sentirte cerca.
He disfrutado con tus comentarios y con tus silencios.
Mañana empieza otra nueva etapa en mi vida en la que espero contar contigo.
Un abrazo y te deseo lo mejor para 2026.
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(escrito y dibujado por un humano)









